lunes, 29 de febrero de 2016

El trigal de Sombra





El trigo de tu trigal está ya crecido, igual que hace un año, cuando iba a buscarte y no te encontraba.  Entonces iba a tu trigal, el último rincón del mundo donde te aislabas, donde te echabas y te dejabas ocultar por el verdor de las espigas.

Y yo llegaba ansiosa llamándote… ¡SOMBRA!  Entonces asomabas tus orejas negras recortadas sobre el verde y me mirabas desde lo lejos, sin levantarte más… ¿para qué?  Galgo ocioso, ese era tu lugar secreto, tu lugar seguro, y yo te había encontrado.  Pero aquel trigal era tuyo, y sabías que yo me conformaba con mirarte, con ver tu cabeza asomando entre las espigas.

Ese era el final de mi rutina contigo, mi querido Sombra.  Desde esos primeros días de 2015 casi todas mis tardes eran para ti.  Con mi cubo de rescate repleto de pienso, salchichas, a veces paella… lo que pillara, me lanzaba en tu búsqueda.  Ya te encontraba casi cada día, dónde los guardas… “Buenas tardes, Miguel, está por aquí?”  El saludo era seguido de un sonido de cancelas abriéndose, y yo pasaba con mi coche a callejear por aquel recinto de parcelas.  Llegaba al fondo, cogía a la derecha y contaba una, dos y tres a la derecha otra vez… y a pie ya te llamaba “¡SOMBRA!” Y por allí aparecía tu negra cabezota, tus orejas perfectas, por allí estabas ocioso casi cada tarde.

Otras tardes me cruzaba contigo por la carreterita, tú siempre andando por medio, era pavoroso verte.  Pero ibas derecha, izquierda, derecha, izquierda, esquivando coches según los veías venir a lo lejos.  Y cuando llegabas a la esquina de la calle que da al canal girabas y ya te perdía, porque tus pasos veloces de galgo eran inalcanzables.  Cuando por fin llegaba al canal ya habías pasado el puente y te habías camuflado entre el trigo.  De nuevo te llamaba… “¡SOMBRA!”, y cuando veía tu negro perfil contra el verde ya me iba feliz a casa.  Qué extraña sensación, como si te dejara en un lugar seguro, como si con verte tuviera bastante.  Hasta mañana, mi rey, descansa.

Meses antes nos veíamos en otra zona, más cerquita de casa, verdad, cariño?  Incluso te podía ver algunas tardes desde mi ventana, o te ponía comidita en el olivar de abajo.  Alguna siesta hemos pasado allí tumbados en la hierba, verdad, mi niño?  Hasta que perezoso y orgulloso te levantabas con esa belleza indescriptible, con esa negrura infinita, y te alejabas casi sin mirar atrás.  No me necesitabas, verdad, mi cielo?

Durante dos años te vi en tu árbol… fíjate, tu trigal, tu árbol… tu… tu… Ese árbol ha sido testigo mudo de tantas cosas… Intentos de rescate propios y ajenos, atropellos, peleas con otro galgo, pero sobre todo era dónde tú sabías que yo no te iba a fallar, dónde tú sabías que siempre habría un puñadito de pienso para ti.  La otra tarde fui a tu árbol, y simplemente puse mis manos en su tronco.  Tu nombre salía de mis labios sin cesar, como una corriente de energía desde la tierra a mis manos, a mi boca y a mis ojos.

Te veía por todos sitios, por cada rincón de estos campos, por las calles.  Te recuerdo en absolutamente todos los lugares donde te vi, que fueron todos.  Cómo voy a olvidarte, si tu sombra sigue vagando como un fantasma por donde vagabas, si te sigo viendo por donde te veía, si es imposible creer que no estás.

Me juré que un día te quitaría ese collar.  No lo cumplí, porque te lo quitaron sedado, no era fácil despegar ese cuero de tu piel.  Pero ahora mismo tengo ese collar en mi regazo, siempre en mi escritorio, siempre ahí, siempre presente.  Y me pregunto ¿De verdad este era su collar? El collar del inalcanzable Sombra, del mítico Sombra, del legendario Sombra… Y sólo queda de ti ese collar.  Ese collar y miles de recuerdos que me niego a olvidar.  Porque contigo hubo un antes y un después en mi vida, porque significaste tanto tanto tanto para mí.  Porque te debo que hoy sea como soy.

Han pasado cuatro meses desde que cruzaste el arcoíris, no sé si donde estuviste te recordarán o sólo has sido una sombra en sus vidas.  Yo a día de hoy te puedo decir que te recuerdo cada día, que te lloro casi a diario, y que no sé cuándo lo voy a superar.

Sólo espero que realmente murieras siendo querido y mimado.  Ese es el único consuelo que puedo tener.  Bueno, ese y un último guiño del destino que tan cruel fue contigo, pero que me permitió despedirme de ti entre besos y decirte que te quería, mi amor… 

domingo, 19 de febrero de 2012

CAPITULOS QUE SE CIERRAN...


Hoy, tras casi 10 meses de la pérdida de Cásper, cierro ese vacío en mi vida. Pero es un cierre en falso, ahí quedan encerradas pero latentes todas mis penas, mis ansiedades, mis deseos, mis ganas por volver a tener a un perrito a mi lado.
La situación es clara, esto se acabó. Y no hay hermosas palabras para escribir una larga y emotiva entrada, no las hay porque esto es tan feo que no afloran en mis dedos ni un ápice de poesía.
Acabo de dejar de buscar por la red algo que me dé un poco de luz, busco algún artículo, alguna información científica que me diga que estoy perdiendo el juicio, que tengo trastornos emocionales y sociales, pero no encuentro nada... A lo mejor mi trastorno todavía no tiene nombre, ojalá lo tuviera, porque lo que ahora mismo desearía es dejar de llorar por ese animal que se fue y por el que no ha venido ni vendrá, y no encuentro la fórmula mágica.
Quizá una terapia conductista haga sus efecto, fuera estímulos, fuera imágenes, fuera pensar en lo que no se puede pensar...
Capítulo cerrado, latidos detrás de ese muro de hormigón.

domingo, 8 de mayo de 2011

El vacío



Hay un silencio que lastima los oídos... Sus pasos, sus suspiros, sus pequeños ronquidos, algún leve gruñido, sus besos a lametazos, su agüita al beber... leves sonidos que durante 14 años me han acompañado, 17 años contando con la mami Lucy. Sonidos muy leves del día a día, imperceptibles entonces, y que ahora me parecen necesarios para respirar en esta eterna mañana de mayo.


Silencio y vacío. Una paradoja en realidad, una casa con cuatro personas en ella que se mueven, que rondan para arriba, para abajo, que hablamos, que gritamos, lloramos, reimos... dos de ellas mis niñas preciosas, que se están portando como dos campeonas... Pero hay un vacío tremendo, porque él no está, y él estaba siempre.


Vuelvo de la calle y él no está para saludarme. Me levanto por la mañana y él no está junto a mi cama. Abro la puerta para salir y no acude con su trotecillo contento. Miro hacia mis pies y él no está... Hay un vacío, un vacío que me acompaña por donde voy. Y el silencio... ¡qué silencio!



sábado, 7 de mayo de 2011

Cuándo...





Hoy Cásper no se quería levantar, lo ha hecho a regañadientes y en vez de bajar conmigo se quería volver a echar en la alfombra de Marta. Aunque ha movido tímidamente el rabo al ver su correa, en la calle no quería andar, y ahora está aquí a mis pies, echadito en la alfombra.



Es un manojito de huesos y pelo temblando sin parar, y sus ojos empiezan a preguntar.... Por qué... Por qué no quiero pasear, por qué ni bebo agua, por qué no acudo a los brazos de mi ama y lo único que quiero es echarme, por qué al acostarme me clavo mis propios huesos... por qué me cogen, me besan y me abrazan muy apretadito en estos días... por qué... por qué...



Empiezo a ver algo en sus ojos, ese algo que llevo días esperando a que apareciera, no estoy segura aún. Creo que en cualquiero momento se va a levantar y me va a seguir por la casa, como este tiempo atrás, cuando ya desahuciado nadie daba un duro por él... pero me seguía, y comía alguna cosita sabrosa, y quería salir a la calle.



Y ya parece que no quiere nada de eso. Hasta mis brazos ha rechazado, ha mirado la alfombra, me ha mirado a mí y ha ido a acostarse.



He llamado a la clínica veterianaria... están allí... que vaya cuando quiera... Pero ¿quiero?



Y el me mira temblando... hecho un ovillo... ¿él quiere?



Casper, perrito bueno, te quiero con locura...

domingo, 23 de enero de 2011

JOSÉ Y PILAR

Esa noche me desperté varias veces y me costaba conciliar el sueño, porque las imágenes se volvían a proyectar ante mis ojos con una tremenda nitidez. José y Pilar, Pilar y José...



Me quedo con las imágenes en la Montaña Blanca, el abrazo profundo y eterno, y el viento ondeando en sus ropas y enredándose en el pelo de Pilar. La mirada cómplice... y el abrazo...



Desde fuera me sentí honrada, privilegiada, por poder entrar en la vida de esta admirable pareja. Pero a la vez sentía una profunda timidez, como si me hubiera colado en su cocina mientras Pilar fregaba los vasos del desayuno, o en el despacho de José mientras se acomodaba para el increible proceso de CREAR. Yo estaba allí, en ese avión, en esa rueda de prensa, vigilando ese suero que se iba consumiendo, y a ratos sentía que nadie me había invitado... o quizá sí.



Si ya mi admiración por José Saramago era grande, después de esta experiencia se ha vuelto infinita. Admiración infinita por su obra, y sobre todo por su persona en toda su integridad. Hombre admirable simplemente por su mirada... Sentado en silencio, pensando, miras sus ojos y ves tanto... como cuando miras el cielo en una noche estrellada, y si te concentras puedes ver que detrás de las estrellas más visibles, hay más, y detrás de aquellas, más, y más... sin fondo.



Hombre admirable cuando habla, con ese acento sedoso, su parsimonia, sus pocas y justas palabras que en cada momento son las que tienen que ser. Y me sorprendo con su increible sentido común... ¿por qué a veces le damos tantas y tantas vueltas a las cosas? A veces son tan sencillas que no somos capaces de verlas. Y Saramago, con pocas palabras podía esclarecer el mayor de los misterios, con esa serenidad, con ese aplomo... "dios, dónde está dios, si nos decían que estaba en el cielo y el cielo no existe, sólo el espacio... "



Raciocinio, sabiduría, sentido común... y algo que hace de él un hombre único: su sentido del humor. Humor que para mí, más ignorante que otra cosa, porque cómo me atrevo yo a hacer semejante valoración, con la cantidad de personas inteligentes que lo han estudiado, repito... humor que para mí raya en la inocencia... humor que los que saben más que yo dicen que es ironía. Una ironía basada en la inocencia, insisto, que te provoca una gran sonrisa, e incluso que te puede emocionar... Porque repito... ¿cómo no somos capaces de ver las cosas con esa clarividencia, por qué le damos vueltas y vueltas a asuntos, buscando una explicación profunda y compleja, cuando la respuesta está ahí, delante nuestra, esperando a que simplemente la veamos?



No somos capaces, no, y la razón es tan sencilla... José Saramago fue un genio, un hombre de los que sólo surge uno cada 100 años, por no decir más. Y ante semejante hecho la Naturaleza debería de haber aprendido ya... debería haber aprendido que la humanidad no puede permitirse estas pérdidas, debería haber aprendido que hombres así nunca deben morir.









jueves, 1 de julio de 2010

Los burros y yo...

Y cambio en este título algo que una amiga feisbuquera comentó en un post mío... algo así como "Paqui y sus burros", y me llenó de orgullo! Gracias, Lego.

Vengo del blog de Burro Romero de leer algo que me ha dejado gratamente impresionada, algo sobre el milagro de la vida ante unos ojos llenos de sensibilidad y amor hacia estos impresionantes animales. No digo más, que las palabras importantes son suyas, y estos ojos que vieron semejante milagro son los de Rafael Benjumea, del Refugio del Burrito... Os enlazo con su relato.

http://burroromero.blogspot.com/2010/07/bienvenida-al-mundo-pequena-por-rafael.html

lunes, 28 de diciembre de 2009

La Casa de la Carretera






Mis recuerdos me llevan a aquella Casa familiar, una casa que a veces llenábamos de carreras y voces infantiles, y que la mayor parte de las veces se quedaba en silencio intentando buscar las risas y los llantos del pasado.
Hubo un tiempo en el que la vida llenó cada rincón de la Casa, bullía la energía en su interior... y rebosaba por el aire de aquella entonces humilde ciudad... Las risas de la Casa de la Carretera... Mujeres maduras gobernando, muchachas jóvenes alborotando... cascabeles de alegría entre carencias. Eran bonitas, muchos rondaron la Casa atraídos por sus voces, sus risas y sus talles altaneros. Y ellas reían, reían, y las mujeres maduras reían con ellas.
Pasados los años la Casa quedó como testigo mudo de una vida, de muchas vidas que se fraguaron allí, que pasaron por allí, que acabaron también allí.
Hubo muchas lágrimas por el padre y esposo muerto, por el hijo y hermano muerto... tan joven... A veces aquellas lágrimas vuelven prendidas de los recuerdos...
Hoy. Recuerdo a los que faltan, a los que están en la distancia. Miro a mi madre, a mi padre... Sentados en sus sillones. Cada día es uno más, qué vamos a comer, qué vamos a cenar... ¿vendrán hoy a vernos? No, hoy no han venido, a ver mañana. Y amanece otro día, y allí están ellos de nuevo sentados en sus sillones, viviendo un día más, respirando un dia más.
Y ellos... fueron parte de los que rieron, de los que llenaron de vida la Casa, de los que lloraron en ella. Mi madre fue uno de esos talles altaneros, fue una de aquellas hermosas muchachas a la que muchos intentaban mirar al pasar por la Carretera, tuvo una de esas cristalinas risas que revoloteaban por la puerta hacia la calle.
Como se puede vivir tanto, y quedar tan poco. Sólo recuerdos, algunas fotos viejas y amarillas, y añoranza del tiempo pasado.
Y entonces llegamos los jovenes y no entendemos por qué están los abuelos tristes, por qué están hundidos en sus sillones sin ganas de nada... Van pasando los años y creo que los entiendo, creo que voy comprendiendo lo que significa que la vida vaya pasando, y que las risas del pasado no vuelvan.
Un beso desde el alma para mis queridos padres.

viernes, 24 de julio de 2009

De vuelta...

Sentir la inmensidad de un fiordo, estar en el último peñasco al norte de Europa... más allá... el ártico, calentarme los pies en una grieta entre la lava solidificada, presenciar la actividad de un géiser y recibir una buena ducha de regalo, ver una ballena en alta mar, observar a los frailecillos bajo mis pies, sentarme al borde de un acantilado imposible rodeada de miles de gaviotas, calentarme al sol de medianoche, encontrarme ante un inmenso glaciar......

Estas son algunas de las sensaciones con las que me quedo después de este precioso viaje. Desde el fiordo de Geiranger hasta el Cabo Norte, en Noruega, el punto más septentrional del continente europeo, navegar hacia Islandia, esa isla con el corazón de fuego y piel de glaciar, recorrer las islas Orcadas, la Shetland, al norte de Escocia, respirando naturaleza pura, campos verdes salpicados de ovejas, cielos plenos de aves marinas, Y alrededor el mar, siempre el mar... mar del Norte, mar de Noruega, océano Ártico, muchos días bravo, otros liso y suave como la seda... las tardes sentada ante el mar mientras navegas con un buen libro en la mano... mirando al mar... como cuando miras el fuego de una chimenea, que te hechiza con su baile de llamas... El mar hechiza, te hace mirarlo durante un tiempo infinito, sosiega, relaja el cuerpo y el espíritu... Descanso...

El sol desciende en el horizonte, la luz se va apagando, el tiempo se enlentece, se para, el sol ya no desciende, allí está colgado en el cielo, con esa luz dorada tan especial de un atardecer eterno. Y sientes que el tiempo cada vez va más despacio, no hay prisas, la noche no llega y sientes que tienes todo el tiempo del mundo ante ese sol perenne. Una sensación única.

Te obligas a ir a dormir, al día siguiente habrá mucho más que sentir.

sábado, 18 de abril de 2009

Mi primer premio: SYMBELMINE



Un ya viejo amigo me dio hace unos días un bonito premio desde su blog "La vida es bella (desde Coria con amor)". Gracias Pastor, gracias por acordarte de mi rinconcito, gracias por ese premio Symbelmine, un nombre especial, el nombre de esa flor llamada No me olvides...

No he sido yo seguidora de Tolkien, y desconozco esos mundos de fantasía que a tantos millones de personas han hechizado, por tanto me permito copiar este trocito escrito en el blog de Pastor para explicar un poquito sobre esta flor... Seguro que a los lectores de Tolkien les resultará muy familiar:

"Y ¿por qué este nombre "Symbelmine o Nomeolvides"? Symbelmine son aquellas flores que, según Tolkien, crecen sobre las tumbas de los reyes Rohirrin. Sin darnos cuenta, hemos viajado a la Tierra Media para revivir las historias que Tolkien relató. Symbelmine, Athelas, la Hoja de Reyes...esta rara flor tan sólo crece en las tierras que en un tiempo estuvieron habitadas por los Numenoreanos, pues la trajeron ellos mismos de su propia tierra. Pocos sabían desde los tiempos de la Guerra del Anillo, incluso entre los hombres de Gondor, la fuerza curativa que esta flor alcanzaba en manos del linaje de Isildur, el caído por la voluntad del Anillo."



La pequeña y modesta flor "no me olvides" tiene cinco pétalos y su centro pareciera un pentagrama resplandeciente de colores blanco y amarillo; generalmente es azul claro o blanco y crece en grupos, dado que sus semillas pequeñitas son dispersadas por el viento en los terrenos grandes. En el significado de las flores, la flor No Me Olvides, simboliza a la amistad y al amante eterno.

Con este premio tratamos de estrechar lazos con gente que nos parece especial para no olvidar esos blogs, esos rinconcitos personales que nos enriquecen con cada lectura y que nos animan a mantener vivo nuestro espacio.

Y ahora es el momento de explicar las reglas por las que se otorga el premio:
1. Elegir blogs o sitios de Internet que por su calidad, su afinidad o cualquier razón hayan conseguido establecer un vínculo que desees reforzar y premiar con un “no-me-olvides” y enlazarlos en el post escrito.
2. Escribir un post mostrando el premio, citar el nombre del blog o web que te lo regala y notificar a tus elegidos con un comentario. Si es posible el origen del premio.
3. Exhibir el Premio en tu blog.

Quiero transmitir este premio No me olvides (me gusta más que Symbelmine...) a algunos y algunas compañeros bloggeros a los que por muy diversos motivos un día me enlacé. Perdonad si alguien ya tiene el premio, he intentado constatarlo, pero es un poco complejo, así que si me repito pensad que es mi particular petición de "no me olvides":

- Para Isa, de Hasta ser cuatro: compañeras de hace años, chateras de pro en su día ;-), y seguimos unidas por nuestro hilo rojo particular.
- Para Patri, El Lector, mi familia, con ese "rincón de lectura y lectores" tan especial.
- Para Ana, de Mi pequeña-GRAN FAMILIA, mi ex-jefa de abrilinos, mi compañera verde esperanza.
- Para Anabel, de Mis cuatro tesoros, otra compañera del mundo verde de la ilusión, su preciosa hija me enamoró, y ver juntos a sus cuatro tesoros es una auténtica delicia.
- Para Mei Ling, de Mi Hilo Rojo: porque es una maravilla visitar su blog y ver tanta belleza.
- Y por último para Sandra, de La buena Estrella: porque escribes que un placer leerte, porque transmites amor y belleza en tus escritos a tus hijos, y desde el otro lado del océano podemos entender un poco lo que dicen nuestros corazoncitos.
Todos estos blogs están (estáis) enlazados aquí al ladito... por si queréis visitaros ;-)
Besos para todos y todas, y en especial para Pastor, Silvia y Rod, que tenéis un corazón que no os cabe en el pecho.

domingo, 22 de marzo de 2009

Feliz cumpleaños, Casper, perrito bueno


Hoy mi perro Casper cumple 12 años. No sé por qué valoro tanto este cumpleaños, otros han pasado desapercibidos... no sé... Será que se me hace viejito y me despierta gran ternura. Mi perro a sus 12 años sigue tan guapo como siempre, con sus canitas a lo Richard Gere, pero sordito... él tan feliz... y a mí me hace pensar....


En este día quiero rendirle mi pequeño homenaje a este compañero fiel, y perro bueno donde los haya. Con su carita de bobalicón me acompaña cada día, cada hora y cada minuto, es mi sombra. Es un perrito bueno, sí... Hace años una amiga dijo de su madre, mi añorada perra Lucy, algo que hoy se lo digo a Casper, a él por méritos propios y con todos los honores: cuando Dios repartió las almas de los perros a Casper le tocó un alma de San Bernardo...




viernes, 13 de marzo de 2009

El olivo de mi calle


Al olivo de mi calle este invierno lo troncharon, como caña vieja su tronco crujió y se vino abajo. Un incauto le partió el alma casi centenaria por la mitad... Fue un accidente de coche, al incauto no le pasó nada, al olivo sí. Allí quedó su medio cuerpo, tirado en la tierra, con enorme astillas dirigidas hacia el cielo desde su muñón. Pasaron dos días, y acudieron prestos y eficaces los trabajadores a terminar de amputarlo de la tierra. Con enorme sierras eléctricas lo cercenaron a ras del suelo, de ese suelo que durante décadas le había dado la vida. Cuando salgo de casa y miro al frente veo un vacío inmenso...


Ahora el cielo está azul intenso, el sol brilla con rabia, los pájaros revolotean y pían frenéticos, el campo empieza a cubrirse de flores, de abejas, de mariposas blancas. La vida resurge de su nicho con una fuerza incomprensible. La primavera es pura magia.


El olivo de mi calle tiene un enorme corazón bajo tierra que sigue latiendo, y late con fuerza... Junto a los restos grises y tristes de lo que un día fue su vida surgen con fuerza sobrenatural unos brotes, brotes verdes de un verde olivo intenso. Él estaba aquí antes que ninguno de nosotros, y creo, sólo creo, que seguirá aquí mucho después de que nos hayamos ido.

jueves, 12 de marzo de 2009

Nos animamos un rato?

Según Edward Dunkelblau, presidente de la Asociación Americana de Humor Terapéutico, las investigaciones muestran que:Los niños ríen más de doscientas veces al día. Los adultos ríen una media de quince veces diarias. ¿Qué ha pasado con las 185 risas restantes? ¡Qué pérdida! El siguiente test apareció en una revista americana publicada en febrero de 1991. Lea el siguiente párrafo en voz alta:
Ja ja ja ja ja ja. Ji ji ji ji. Ju ju ju. Jo jo jo. Ja ja je je ji ji ji jo jo. Ji ji ji ji ja ja ja ja ja. Ju ju ju ju ju ju. Ja ja ja ja ja ja ja ji ji jo jo je je je ja ja. Jo jo jo jo jo ja ja ja ja je je je je. Ja ja ¡ja!
¿Se ha echado usted a reír? ¿Quizá haya sonreído un poco? Tal vez quiera darle unas cuantas vueltas al asunto para que le funcione mejor. Los estudios científicos hechos en todo el mundo, respecto a los beneficios de la risa y el buen humor, confirman que vale la pena....................................................................EL GOCE INMENSO DE REIR"¿Reir? ¿Acaso nos preocupamos alguna vez por reir? Quiero decir reír de veras, más allá de la broma, de la burla, de ridículo. Reir, goce inmenso y delicioso, todo goce...Yo le decía a mi hermana, o ella me decía, ven, ¿jugamos a reir? Nos acostabamos una junto a la otra en la cama y empezábamos. Para hacer como que hacíamos, por supuesto. Risas forzadas. Risas ridículas. Risas tan ridículas que nos hacían reir. Entonces venía, sí, la verdadera risa, la risa entera a arrastrarnos en su rompiente inmensa. Risas estalladas, proseguidas, atropelladas, desencadenadas, risas magníficas, suntuosas y locas...y reíamos al infinito de la risa e nuestas risas..Oh risa, risa del goce, goce de la risa; reir es vivir tan profundamente".Este texto según el autor es un manifiesto místico de la alegría.

jueves, 5 de marzo de 2009

Mirad qué cosa!



Acabo de encontrarme esta foto........ Me ha dado la risa floja, no he podido reprimirme, jejeje. Síiiiiiiiiii, es Marta, mi Marta con no más de 18 meses, en la playa de Zahara. Por favorrrrrrrr, no recordaba yo esas mollas, vaya como estaba mi niña de gordita, jajaja.

Seis meses antes era una niña con un gran problema de desnutrición, quién lo diría, verdad?

martes, 3 de marzo de 2009

El cumpleaños de María Jiang y..... de Jane




Internet, esta red que poco a poco nos ha ido uniendo a todos, personas de tantos lugares del mundo, de distintas razas, ideologías... tiene, como todo en la vida, sus cosas buenas y sus cosas malas. Y yo voy a hablar de una de esas cosas buenas...


Ayer, el día del cumpleaños de mi hija, escribí una felicitación muy especial, unas palabritas que cruzaron el espacio virtual hasta el otro lado del mundo, hasta Australia. Un mensaje para Jane.


Hace 7 años, dos bebitas chinas recién nacidas esperaban en la puerta de un orfanato a que se les abriera un futuro incierto. Esas dos niñas habían nacido el mismo día, y estaban en el mismo momento en el mismo sitio... Compartieron esos bebés el mismo aire y la misma luz, quizá después compartieron la misma cuna y el mismo biberón... y el tiempo hizo el resto. Una de esas bebitas es mi preciosa hija María Jiang, y la otra criatura voló a nuestras antípodas, a Australia.


Y nos encontramos por Internet... Nunca nos hubiéramos encontrado las dos familias, pero las dos caímos en el mismo foro, una amiga suya me vio, y se lo contó a Julie, la madre de Jane. Curiosamente esta mujer voló a ver las fotos de María para comprobar que no eran mellizas... menudo lío hubiera sido... dos hermanas separadas por medio mundo. Y no, no se parecían, un alivio. Ya sé que hay hermanos que no se parecen en nada, que si tal, que si cual... pero no vamos a rizar el rizo, sería pura obcecación.


El caso es que ayer también fue el cumple de la "hermanita" australiana de María, y hoy he tenido respuesta de Julie, con fotos de Jane... qué bonita!!!


Espero mantener el contacto con esta familia muchos años, porque quién sabe lo que el futuro les deparará a estas niñas. Quizá un día se reencuentren, y digo reencuentro porque ellas ya se encontraron por primera vez el 2 de Marzo del año 2002.

sábado, 28 de febrero de 2009

1 de Marzo de 2009

Y mañana 2 de Marzo de 2009.

Mañana hará 7 años que la pequeña María nació en algún lugar del sur de China. Aceptamos, no tenemos otra opción, que nació en Hepu, provincia de Guangxi, población muy cercana a la frontera con Vietnam, y a pocos kilómetros de la costa del Mar del Sur de China. En estas tierras se cultivan hermosas perlas de agua dulce... y la más bella de todas la trajimos a nuestro hogar.

A mi Perla la encontraron en la puerta del orfanato, seguramente en la mañana de ese día. No sabemos nada más...nada... Puedo imaginar que estaría dentro de una cajita de cartón, arropada con una mantita, quizá con un biberón... quién sabe si con una nota de nacimiento... Así es como encuentran a muchos de los bebés en China, bebés cuyos padres tienen que renunciar a ellos por motivos más que contundentes. Bebés que son entregados para un futuro mejor que el que ellos podrían darles, y que lo hacen en un acto de amor inimaginable para los que lo vemos desde lejos.

Cada año por estas fechas tengo un recuerdo muy especial para una mujer, la que hizo el milagro de que mi hija existiera, la que, estoy segura, año tras año recordará el día en que su pequeñina nació. Quizá no quiera recordar, querrá olvidarlo, pero es muy probable que una herida tan profunda nunca en la vida pueda cicatrizar... Estoy segura que en estas fechas su pensamiento está con mi hija, con ese bebé que pudo haber sido suyo y al que renunció. Y me reconforta saber que en la distancia ella y yo coincidimos en algún lugar con nuestros pensamientos, que aunque nunca la conoceré tendré una cita de espíritu y sentimientos con ella cada 2 de Marzo.

En recuerdo a esa mujer, a esas madres biológicas que sufrieron, sufren y sufrirán en silencio las pérdidas de sus hijos, dejo aquí este vídeo de la asociación Bring me Hope, vídeo que empieza con profundas lágrimas y acaba con hermosas sonrisas.

Fuimos al zoo

Acabo de recibir las fotos que hizo una mami de la clase de Marta de la excursión que hicieron al zoo, y a la cual tuve el placer inmenso de poder asistir. Esta era una de esas pequeñas cosas que estoy disfrutando en esta baja mía, que la verdad sea dicha, ya se me hace larga...

Casi todo el grupo entró en el recinto y esta mami y yo nos quedamos rezagadas comprando algunas chuches para los niños, y justo al entrar nos quedamos con la boca abierta y los ojos como platos cuando vimos un precioso cachorrito de león andando dando tumbos por la entrada del zoo. Con su panza regordeta andaba dándole "minizarpazos" a un enorme perro rottweiler que vagueaba al sol sin inmutarse. Posteriormente nos enteramos que ese perrazo había sido actor en la película El Perfume (tengo que volver a verla para recordar...).

No lo dudé un momento y pedí permiso a su cuidador para poder cogerlo... era un sueño... coger un leoncito en mis brazos!!!! Estaba gordito y blandito, pesaba mucho más de lo que parecía y gruñía protestón sin parar... sonaba como una gatito enfadado, qué hermosura de cachorro. Y claro, el momento tenía que quedar inmortalizado en esta foto que cuelgo por aquí. Servidora está fatal, pero eso no importa, porque yo quería ese recuerdo tan "gustoso" y lo tengo... mmmmmm... qué blandita su panza... ainsss...
Este era realmente un sueño de toda la vida, y otro sueño que tengo respecto a los animales es un poquito más difícil de alcanzar... ACARICIAR A UNA BALLENA.........me muero con sólo imaginarlo.... Lo más parecido fue nadar entre delfines en alta mar, acariciar a uno, y que otro me diera un "beso", si a beso se le puede llamar el hocicazo que me dio el brutillo en la cara... jajaja. Ay, mi pasión por los animales... Ahhh, también tengo que ir a ver chimpancés o gorilas en libertad. Quién sabe las vueltas que dará la vida, quizá algún día le haga caricias a una ballena.

domingo, 22 de febrero de 2009

Carnaval




Esta imagen se podría observar en mi casa cualquier día del año, porque Marta es así. Ella es pura fantasía. Pero así es como la he visto precisamente ahora, en época de Carnaval. Bajaba la escalera como una diva, su traje de princesa, sus zapatos de tacón, su lazo rosa en la muñeca y su antifaz dorado, ella es todo glamour............. ¿o no?

lunes, 16 de febrero de 2009

Las pequeñas cosas de la vida


Llevar a mis hijas al colegio cada mañana y despedirlas con un beso, desayunar sola y relajada en casa, acompañar a mis hijas a una excursión del colegio, sentarme a media mañana a leer un libro al sol, pasear al perro sin prisas, asomarme a mi ventana y mirar como va creciendo el trigo aún verde, ir a un vivero a comprarme una planta, asomarme al escondrijo de una lagartija en el muro de mi jardín,buscar con la vista ese pájaro que escucho cantar desde hace un rato, ver cada tarde la puesta de sol, besar a mis niñas dormidas y oler su pelo, acariciar sus caras de seda china....tantas y tantas cosas de cada día, momentos cotidianos, que pasan desapercibidos, que no nos paramos a disfrutar... nunca hay tiempo, nunca. ¿Nunca? A veces sí hay tiempo, y esas pequeñas cosas son auténticos tesoros, auténticas delicias de la vida.

viernes, 13 de febrero de 2009

Color Esperanza

A lo largo de nuestra vida hay canciones que marcan una etapa, canciones que se quedan tatuadas en la mente y en el alma , y que llegan a significar mucho. Esta canción de Diego Torres es una de ellas. Color Esperanza era la canción que casi cada mañana escuchaba en el coche mientras iba a trabajar en los meses previos a la llegada de mi primera hija, María Jiang.
Siempre he sostenido que las mamás adoptantes (inclusos los papás) sufrimos esos cambios hormonales que hacen que nuestra sensibilidad esté a flor de piel, que lloremos viendo la belleza de un paisaje o escuchando una melodía, que se nos ponga la piel erizada con las alegrías de los demás y que el corazón te lata con fuerza cuando piensas en la personita que está por llegar. Lo más bonito es que pasado el tiempo esa sensibilidad persiste, y puedes disfrutar de muchas cosas de la vida que antes pasaban a tu alrededor desapercibidas.
Cuando escuchaba esta canción sentía que el ánimo se me subía a las nubes, veía que lo iba a conseguir, lo sentía, era una preciosa inyección de moral cada mañana. Acababa con mis buenos lagrimones rodando por mi cara, y mirando a mi alrededor en los semáforos por si alguien me veía... Y todas esas sensaciones reviven cuando vuelvo a escuchar esta canción.........

jueves, 5 de febrero de 2009

¡Y es la misma niña!













Cuatro años separan estas fotos, a la izquierda mi perlita con 15 meses, a la derecha con 5 años y 4 meses. Yo la he visto crecer, la he visto cada día de mis últimos 6 años... benditos 6 años. Sé que es ella, pero lo sabrían los demás al ver estas fotos?